Al principio no había ni existencia ni no existencia; todo este mundo era energía inmanifestada...
El Uno respiró, sin respirar, por su propio poder. Allí no había nada más.
(Rig Veda)

jueves, 22 de agosto de 2019




Nadie vuela en la soledad
desprendido de dolor,
ni fluye henchido
de grandes horas
donde surge la desnudez
de este tiempo.
Nuestra vida
es un inmenso cofre
lleno de complejas metáforas
en el que vive un pájaro
que tenazmente se prolonga
a lo largo y a lo ancho de esta turbación
que a veces nos produce estar vivos,
mientras unos fantasmas blancos
se mueven como ángeles confundidos
en este laberinto de inútil salida.

J. Vivo

domingo, 11 de agosto de 2019






A veces
el cristal de la vida
se  rompe entre los dedos.
Violentos abismos de tiza
perfilan un horizonte que grita
que no me pertenezco.

-Veo pasar días y más días junto a la ventana
sin poder atrapar el vuelo de un solo pájaro-

Sin embargo sigo al trote
marcando una senda a través de los días
porque siempre hay algo que hacer
que agarra
y empuja con un solo propósito,
el de continuar con esta identidad que proyecto
conociéndole todo el poder...

J. Vivo

viernes, 9 de agosto de 2019




Tendré que barrer las sombras
que nacen al lado de los sueños,
y sacudirle el polvo a las metáforas
que persiguen el humo de todos los relojes
-hoy cuelgan por los hilos de las horas-
para no naufragar
en los mares de la locura colectiva. 

J. Vivo

lunes, 5 de agosto de 2019

Svadhisthana



Dejo correr las lágrimas 
para agarrar la vida lentamente
y que la justicia del universo 
dicte sentencia sobre mí

Sólo cuando me retire de esta inútil batalla
"comenzaré a vivir desde la muerte"

Y andaré por todas las primaveras,
con sus inviernos y noches oscuras si es preciso.

Perduraré con un poco de pasado,
seguiré con esta simetría de silencios que todo lo toca.
Atravesaré eternidades hambrientas de versos;
seré una flor desnuda en un lecho de luciérnagas,
entre los aromas y los zarzales de los campos dormidos,
y cuando ya no pueda más haré el amor, 
con un viento libre que habita en mí ,
-entre mar y el trigo-,
"bajo una intemperie sagrada"

Entonces, sólo entonces sabré 
que la salvación se encuentra
a -"dos dedos por debajo de mi ombligo"-


J. Vivo

sábado, 3 de agosto de 2019


Cierro los ojos
y sólo el sonido del mar
contribuye al momento
cuando el sol dispersa
sus diamantes de espuma
sobre las olas.
La luz está en todas partes.
Las nubes pasan
y el rugido de las horas
 con puro afán
consume la mañana.
Los sentidos reposan
sobre el abismo de lo cotidiano.
La costumbre,
en todas  sus escalas y matices
queda hilvanada.

J.Vivo

martes, 30 de julio de 2019



-Sentada, intento no hacer nada,
y esta meditación me cuesta sangre-

Cómo dejar pasar al silencio entre las luces clandestinas
de estas nubes de plomo que se suceden,
como en aquél entonces, cuando me inclinaba
en el andamio de la soledad,
y junto a una brisa sencilla saludaba a la mañana.

Cómo, si ni siquiera sé deshojar las horas
en esta arista del mundo donde habito lo imprescindible.
Los nidos de unos pájaros melancólicos
me hacen perder la firmeza.

Se vuelve fugitiva la tarde, se cuelga de mis parpados. 
Avanzo hacia la última puerta que se cierra en la espera,
y una palabra de vértigo seca el humo de un verso.
Alargo las manos,
alejo la mente, cierro los ojos…
La noche tiñe de azul el paso lento del tiempo.
Caen los relojes uno a uno por el hueco de un abismo.

Ahora intento no dejarme llevar 
por la corriente helada del deseo.
El capricho de un quiero que siempre está ahí,
mirando de frente,
entra por una puerta abierta de la pared
y se pega al blanco del techo...
Inspiro y observo, no agarro,
suelto y dejo…,
me dejo…, y sigo mirando el espacio vacío de la nada.
Querer y no querer. Sentir y no sentir.
Ver y no ver…

-Inspiración y espiración se precipitan dulcemente
por un nudo oxidado del mantra-

No sé si ver es imaginar, tampoco sé si es suponer,
o tal vez crear… o quizá nada…
La razón de la sin razón que quiere atrapar a la quietud
y conquistar un instante del presente. 
Trago poco a poco este suicidio.
Demasiado peso al borde de una lluvia peregrina,
que a través de la oscuridad, busca su propio rostro.

J. Vivo

lunes, 29 de julio de 2019





¿Cómo se reconcilian todas las nostalgias,  
los dolores, las ausencias, los abandonos 
y todos los absurdos
que nos contamos una y otra vez?
Gritando hacia dentro
para después gritar hacia fuera.
Quizá frente a los espejos de la humildad
o en las llanuras silenciosas
donde se reparte
el pan sencillo de la vida.
-En los frutos inocentes
de los días-

J. Vivo